Brunch en Harturo, un lugar que para mi gusto es uno de los más lindos para situarse en las mesitas que están fuera del mismo (un pasaje con reminiscencias parisinas) y que ahora le suma un salón interno mejorado. Pero vamos a la comida, son 3 pasos con varias opciones en cada uno, arrancamos con unos huevos benedict (que en la carta figuran como benedictinos, pero seguiremos la acepción que se lo adjudica a Mr. Benedict y deja fuera del asunto a los monjes aficionados a los licores), muy buena la presentación y el gusto del muffin.
Como segundo paso pedimos una hamburguesa de cordero con coleslaw y batatas (muy rica y tierna la hamburguesa y el pan) y langostinos con una ensalada de rúcula, gajos de naranja y pomelo y palta, con un aliño muy suave de ajo, la combinación es muy fresca.
Para terminar un cheesecake y una torta de chocolate con frutillas.
Acompañamos con sendos spritz, agua mineral y café. El lugar tiene muy buena ambientación (ideal para una cita sin caer en el kitsch) y la atención es impecable sin ser molesta (cambio de cubiertos y platos en cada paso y repaso de la mesa para sacar miguitas y etcéteras) más detalles como tener una mesa auxiliar para bebidas en las mesas más chicas. Costo $ 360 por persona. Aceptan tarjeta de crédito.
PD1: Nos queda pendiente ir a cenar, se veía en el menú varias opciones muy interesantes
PD2: Extrañare la espinaca con hinojos gratinados y el gravlax de syrop & folie, pero bienvenidos los huevos benedict!
Recetas, lugares para morfar/escabiar y comer/degustar (son dos cosas diferentes), más otras cosas que se me ocurren.
lunes, 7 de marzo de 2016
domingo, 31 de enero de 2016
Sudestada - Guatemala 5602
Dentro de los lugares dedicados a la comida del sudeste asiático, Sudestada es uno de los más clásicos en Buenos Aires, había ido hacía unos años y si bien me gustó no me llamo demasiado la atención, esta vez mi impresión fue bien distinta.
Comimos dos entradas unos Nem de Cerdo, una especie de croqueta alargada rebozada en panko que se come envuelta en hojas de lechuga, vienen 4 en la porción, excelentes y unos dumplings de cerdo y langostinos muy sabrosos, las dos entradas son abundantes.
De principales un Bo Xao Luc Lac (Salteado de Carne estilo vietnamita) y una Arañita en marinada momofuku que viene acompañada por una especie de "kimchi", va con las comillas porque parece que cuando le decian kimchi estuvieron a punto de ser ajusticiados por la comunidad coreada (por suerte el tema no llegó a oídos de Kim Il Jong), ambos platos también muy bien elaborados y buenas porciones.
De postre pedimos una cremme brulee, lo único que no nos convenció, viene con unas láminas de pera caramelizada muy ricas, pero la consistencia es demasiado sólida (tipo flan industrial), medio sosa y sin la capa de caramelo superior.
El ambiente es agradable aunque un tanto juntas las mesas (muy minimalista) y la atención es correcta, para comer dos podríamos haber prescindido de una entrada o un principal y en la mayoría de los platos se puede elegir el grado de picante o viene en una salsa aparte. Para acompañar un vino que siempre me gusta para este estilo de comida, un Torrontés de Yacochuya (tienen una interesante carta de vinos, más cervezas y tragos, un gin tonic va muy bien con esta comida). Pagamos $ 1200 (2 personas) incluyendo agua y cafés
Comimos dos entradas unos Nem de Cerdo, una especie de croqueta alargada rebozada en panko que se come envuelta en hojas de lechuga, vienen 4 en la porción, excelentes y unos dumplings de cerdo y langostinos muy sabrosos, las dos entradas son abundantes.
De principales un Bo Xao Luc Lac (Salteado de Carne estilo vietnamita) y una Arañita en marinada momofuku que viene acompañada por una especie de "kimchi", va con las comillas porque parece que cuando le decian kimchi estuvieron a punto de ser ajusticiados por la comunidad coreada (por suerte el tema no llegó a oídos de Kim Il Jong), ambos platos también muy bien elaborados y buenas porciones.
De postre pedimos una cremme brulee, lo único que no nos convenció, viene con unas láminas de pera caramelizada muy ricas, pero la consistencia es demasiado sólida (tipo flan industrial), medio sosa y sin la capa de caramelo superior.
El ambiente es agradable aunque un tanto juntas las mesas (muy minimalista) y la atención es correcta, para comer dos podríamos haber prescindido de una entrada o un principal y en la mayoría de los platos se puede elegir el grado de picante o viene en una salsa aparte. Para acompañar un vino que siempre me gusta para este estilo de comida, un Torrontés de Yacochuya (tienen una interesante carta de vinos, más cervezas y tragos, un gin tonic va muy bien con esta comida). Pagamos $ 1200 (2 personas) incluyendo agua y cafés
jueves, 7 de enero de 2016
La Esperanza de los Ascurra - Vicente Lopez 1661 (Pasaje del Correo)
El Pasaje del Correo es uno de los rincón muy lindo de Buenos Aires, que conocí cuando albergaba a Sirop & Folie (hoy Harturo), lugar en el que disfrute varios brunchs en el 2015 y siempre me quedaba admirando un departamento que estaba en alquiler (y fantaseando con mudarme al mismo). Bueno resulta que en ese departamento hace poco inauguraron una sucursal de La Esperanza de los Ascurra y nos dimos una vuelta para ver de que se trata.
El lugar es sencillamente hermoso, un departamento antiguo, muy bien conservado, con muy lindo ambiente. Vamos a la comida, es un lugar de tapas españolas, tanto frías como calientes y con la posibilidad de acompañarlas con cervezas, vino o tragos. Nosotros pedimos lo siguiente: gambas empanadas con dos salsas (una tipo alioli y otra picante), berenjenas al escabeche, mollejas, aceitunas condimentadas y tortilla (lo único que no me convenció ya que viene fria y en esa temperatura me gusta más baja y seca)
Todos los platos vienen en tres tamaños (tapa, 1/2 ración y ración, nosotros pedimos todos en media ración), la carta de vinos es corta, con opción de vino de la casa. Elegimos un Torrontés Gran Linaje de Etchart, con un agua mineral y café, pagamos $ 700. Me parece una buena opción en la zona.
El lugar es sencillamente hermoso, un departamento antiguo, muy bien conservado, con muy lindo ambiente. Vamos a la comida, es un lugar de tapas españolas, tanto frías como calientes y con la posibilidad de acompañarlas con cervezas, vino o tragos. Nosotros pedimos lo siguiente: gambas empanadas con dos salsas (una tipo alioli y otra picante), berenjenas al escabeche, mollejas, aceitunas condimentadas y tortilla (lo único que no me convenció ya que viene fria y en esa temperatura me gusta más baja y seca)
Todos los platos vienen en tres tamaños (tapa, 1/2 ración y ración, nosotros pedimos todos en media ración), la carta de vinos es corta, con opción de vino de la casa. Elegimos un Torrontés Gran Linaje de Etchart, con un agua mineral y café, pagamos $ 700. Me parece una buena opción en la zona.
Sunae Asian Cantina - Humbolt 1626
La novedad ya por si misma suena prometedora, Cristina Sunae que durante varios años estuvo al frente de uno de los mejores puertas cerradas de Buenos Aires, abre un restaurante al público, con lo cual con otros 4 amigos dispuestos a doblegar el sopor de la primer semana de enero fuimos a conocerlo.
El lugar es muy lindo, decoración sencilla y prolija, la parte de adelante del salón más preparada para grupos de 6 a 8 personas y la parte trasera para parejas y grupos más chicos, en medio una barra pequeña y la cocina a la vista. Un detalle siempre hay buena música acompañando a un volumen agradable.
El cambio mayor de su propuesta anterior es que el menú es a la carta, 5 platos chicos, 3 platos grandes y 3 postres, una buena carta de vinos a precios muy razonables.
Pedimos 3 entradas (de las que luego repetimos dos), el Chori-Pao (un chorizo filipino en pan al vapor con kimchi de pepino), el Adobo Pao (cerdo braseado con alioli y pickles) y Talong (una berenjena asada, con leche de coco, chiles, cebolla morada y chips de batata y plátano), excelentes los tres platos, pero debo confesar que yo iniciaría una dieta a base de ambos Pao sin mayores objeciones.
Seguimos con los 3 platos grandes; Sizzling Sisig (panceta, orejas y morro de cerdo en sartén de hierro con huevo y pickles acompañado de arroz al ajo), buenísima la presentación y el gusto del cerdo que viene deshecho y con algunos chicharrones; Langostinos grillados con salsa de tamarindo (de buen tamaño y con una sala dulce/ácida y con algo de picante) y Bun Thit Nuong (Bondiola grillada con fideos de arroz), muy rico el marinado de la bondiola y la combinación con las hierbas y maní.
También pedimos los 3 postres: key lime pie (acompañado con un helado de té verde), muy bueno tanto la crema como la base que tenia una consistencia perfecta, mis amigos pidieron Halo Halo (una combinación de frutas frescas, granitas y galleta servida en vaso y Cobbler (un postre similar al crumble de manzanas)
En resumén, una muy buena cena, las preparaciones normales vienen con un picor moderado a suave (pero se puede pedir mayor intensidad), los conocedores siempre dicen que hay que ir a los restaurantes después de un par de meses abierto para dar tiempo a que se resuelvan los primeros desajustes, en este caso se puede ir ya, arrancó en muy buen nivel. La única crítica que haría es que para mi gusto falta algún plato principal con pescado. El precio $400 por persona (contando las 5 entradas, 3 principales, 5 postres, 2 vinos Punta de Flechas - Corte, agua mineral y té). Recomiendo para ir y volver unas cuantas veces.
jueves, 24 de diciembre de 2015
Matambre arrollado
Un clásico de las fiestas, matambre arrollado, van explicaciones y algunas variantes
Lo primero es conseguir un buen matambre, debe pesar entre 1,5 y 1,8 kg, si tenes suerte y un carnicero de confianza lo podes conseguir desgrasado, si no, es un lindo trabajito, con paciencia y un cuchillo bien filoso y limpiandose las manos cada tanto hay que dejarlo bien limpio. Se lo dispone sobre varios films unidos por la parte más larga que excedan en unos 10-15 cm por lado al matambre.
Una vez hecho esto se corta la punta más finita tratando de que pueda servir para completar un rectángulo (aunque medio irregular)
Salpimentamos y le ponemos una buena cantidad de provenzal (preferentemente natural), si no conseguimos tanto perejil, hidratamos uno de bolsita, pero el ajo usamos natural (100%), una variante es usar espinaca (puede ser congelada) también con ajo).
Luego disponemos desde la parte más finita y angosta, lo siguiente, tiras de panceta ahumada (unos 200 grs), tiritas de morron rojo y verde, 5 huevos en la primer hilera (se le corta la punta más finita para evitar que haya huecos al cortar el matambre) y bastones de zanahoria sin la parte central (con dos medianas alcanza).
Luego comenzamos a enrollarlo, haciendo una presión moderada (sin excederse porque se nos sale el relleno), una vez que lo tenemos armado lo llevamos un poco hacia la punta del film y lo enrollamos con el film tambien presionando. Cuando terminamos hacemos un nudo estilo caramelo en las puntas (vamos girando la punta hasta que queda tipo hilo y anudamos.
Después lo bridamos con hilo de algodon, primero a lo largo con dos vueltas, y después a lo ancho, no amarreteen con el hilo.
Si vam a usar una cacerola común, les conviene terminar el bridado con un hilo que les deje el matambre en forma de arco, acercando las puntas, si tienen un cacerola matambrera va derecho, Para un matambre de 1,5 o un poco más grandes son 3 horas 15 minutos de cocción, con un hervor tranquilo pero no deben dejar que baje demasiado la temperatura, se arranca de frío asi que hago 1 hora 45 min de un lado y hora 30 min del otro, agregando líquido 3 o 4 veces (siempre hirviendo para no bajar temperatura)
Al terminar, se debe dejar enfriar en el liquido (lleva unas dos horas), luego se pasa a una prensa para matambre, si no la tiene como yo, fuente grande (tenga en cuenta que al prensarlo pierde líquido y grasa), una tabla de madera y arriba un peso, por ejemplo una plancha de bifes.
En fin espero lo disfruten!
domingo, 6 de diciembre de 2015
Cocina Hereje - Cocineros a domicilio
La cuestión es así, dos cocineros, Santiago Cáceres y Sebastian Rosembaum, a quienes podes llamar y que cocinen en tu reunión de amigos, cumpleaños o lo que sea. En esta ocasión, una reunión de amigos, bastante informal, la comida que propusieron centrada en el finger food.
El primer paso fue un pico de gallo y unos porotos alubias con cebolla morada, cilantro y chile, un comienzo como para abrir el apetito con una buena intensidad de picante.
El segundo paso, unos buñuelos de arroz basmati (con jengibre, cilantro y verdeo) acompañado por dos salsas, una de yogur, menta y lima y otra una salsa "hereje" que se negaron a revelar la formula (pero que entre nos tenia algo de salsa de soja cremosa), las dos combinaciones quedaban excelentes y sobre todo la salsa hereje la usaría para cualquier cosa en forma de buñuelos (hasta para unos latkes de matze moil en Pesaj)
El tercer paso, unas samosas de papa especiada y morcilla acompañadas con un chutney de manzanas. Las samosas ya por si solas estaban muy buenas con un buen contraste entre las especias de la papa y la morcilla, pero con el chutney que sumaba el dulzor ácido de la manzana y sus propias especias, más el contraste de temperatura era tremendo.
Cuarto paso, unos pinchos de higado con muchas reminiscencias españolas, el hígado justo en su punto, algo que parece sencillo pero que si lo pasas te quedas masticando una especie de mordillo,
Quinto paso, una panceta hecha en slow cooker (una especialidad de estos muchachos) durante 8 hs, con un paso previo por sal y azucar, algo de canela y vino blanco, acompañamientos varios como pepinos encurtidos, cebolla morada, hongos y brotes y pan pita casero para armar el combo a tu gusto. A esa altura la salsa hereje cotizaba en bolsa. Sencillamente delicioso.
Para completar, acá la comida y estilo lo propusieron ellos, pero si no tenés idea de que preparar en tu reunión, lo hablas con ellos y seguro sale algo interesante; querés usar la parrilla pero salir de lo siempre y meter una carne ahumada o alguna preparación que sorprenda? Para todo eso y algunas cosas más podés contar con ellos, se mueven muy bien en distintos estilos y técnicas (entre nos disfrute con ellos de un menú vertical con pato que fue una de las mejores cosas que comí en el último tiempo). Los buscas en facebook como "Cocina Hereje"
miércoles, 2 de diciembre de 2015
Mishiguene - Interpretaciones V - Lafinur 3368
Estuvimos en el cierre de las Interpretaciones 2015, en Mishiguene - Cocina de Inmigrantes, donde su chef Tomás Kalika (que hace cocina judía moderna, o versiones actualizadas de los clásicos de la cocina ashkenazi) realizo un menú inspirado en los quesos de Cabaña Piedras Blancas con maridaje con Vinos Barroco.
Vamos a empezar con lo que comimos, previo al primer paso, nos pusieron una panera con una jalá con pasas, bagels y pan pita, acompañada por mostaza a la antigua y pepinos encurtidos, simplemente fabulosa, con esos panes y manteca puedo ser feliz por unas cuantas horas.
El primer paso fue una Salat Avajiat, una ensalada de endibias, radiccio, cebollas encurtidas y sandias acompañada con un helado de queso ligne noir con praliné de almendras, acompañado por un viognier. La combinación fue interesante, sobre todo por lo que aporto la sandía que refrescaba mucho la ensalada y el paladar.
El segundo paso fue un Lox de Trucha, con trucha curada en vodka y eneldo (con posteriormente otro macerado con remolacha),acompañado de tostadas de pan jalá de molde y verduras varias encurtidas con un yogur para untar, acompañadas de un queso brie de cabra. Una buena combinación, aunque me quede con ganas de probarlo con algún queso un poco más potente.
Tercer paso, Shashkusha, huevos cocidos en tomate con pimientos, salsa de yogur y queso crottin Un plato muy lindo, tenía muy buen contraste con el queso. Cuando lo comí, me quedó como una sensación de que me faltaba algo, que en un primer momento pense en algo de condimento pero luego me apareció una imagen clarísima: una rodaja de pan de centeno lo más parecido posible al pan Goldstein, ponerla abajo, romper la yema y dejar que caiga. El maridaje fue con malbec 2014 de Gualtallary
Cuarto paso, kreplaj de queso cremoso de cabra sobre borscht, una variante de un clásico,
El quinto paso, Pastron con hueso (costilla de novillo ahumada a la leña) con un aligot de papa con queso provolone. Interesante la aplicación de la técnica del pastron a una carne con hueso, para mi gusto estaba buena la combinación de sabores aunque me saturo un poco (por ahí hubiera obviado el fondo de cocción sobre la pieza de carne). En este paso y el anterior se marido con Malbec 2012 (Altamira)
El postre unos clásicos blintzes (con queso Saint Julien), con frutas de estación y frutos rojos, maridados con el espumoso Aether que recientemente presento Vinos Barroco, un buen cierre para el evento.
En conclusión, un buen menú, que como hemos aclarado un par de veces al no ser el habitual del restaurante puede haber cosas más o menos logradas porque implica una apuesta y el cierre de un ciclo que fue muy bueno.
Vamos a empezar con lo que comimos, previo al primer paso, nos pusieron una panera con una jalá con pasas, bagels y pan pita, acompañada por mostaza a la antigua y pepinos encurtidos, simplemente fabulosa, con esos panes y manteca puedo ser feliz por unas cuantas horas.
El primer paso fue una Salat Avajiat, una ensalada de endibias, radiccio, cebollas encurtidas y sandias acompañada con un helado de queso ligne noir con praliné de almendras, acompañado por un viognier. La combinación fue interesante, sobre todo por lo que aporto la sandía que refrescaba mucho la ensalada y el paladar.
El segundo paso fue un Lox de Trucha, con trucha curada en vodka y eneldo (con posteriormente otro macerado con remolacha),acompañado de tostadas de pan jalá de molde y verduras varias encurtidas con un yogur para untar, acompañadas de un queso brie de cabra. Una buena combinación, aunque me quede con ganas de probarlo con algún queso un poco más potente.
Tercer paso, Shashkusha, huevos cocidos en tomate con pimientos, salsa de yogur y queso crottin Un plato muy lindo, tenía muy buen contraste con el queso. Cuando lo comí, me quedó como una sensación de que me faltaba algo, que en un primer momento pense en algo de condimento pero luego me apareció una imagen clarísima: una rodaja de pan de centeno lo más parecido posible al pan Goldstein, ponerla abajo, romper la yema y dejar que caiga. El maridaje fue con malbec 2014 de Gualtallary
Cuarto paso, kreplaj de queso cremoso de cabra sobre borscht, una variante de un clásico,
El quinto paso, Pastron con hueso (costilla de novillo ahumada a la leña) con un aligot de papa con queso provolone. Interesante la aplicación de la técnica del pastron a una carne con hueso, para mi gusto estaba buena la combinación de sabores aunque me saturo un poco (por ahí hubiera obviado el fondo de cocción sobre la pieza de carne). En este paso y el anterior se marido con Malbec 2012 (Altamira)
El postre unos clásicos blintzes (con queso Saint Julien), con frutas de estación y frutos rojos, maridados con el espumoso Aether que recientemente presento Vinos Barroco, un buen cierre para el evento.
En conclusión, un buen menú, que como hemos aclarado un par de veces al no ser el habitual del restaurante puede haber cosas más o menos logradas porque implica una apuesta y el cierre de un ciclo que fue muy bueno.
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